Dos impuestos, dos lógicas distintas
El ISR se relaciona con ingresos y reglas de determinación según el régimen. El IVA, en cambio, grava actos o actividades previstos por su propia ley y suele involucrar IVA trasladado e IVA acreditable.
Separarlos desde tu control administrativo evita creer que todo el dinero que entra a tu cuenta es ingreso disponible para gastar.
ISR
El Impuesto sobre la Renta grava ingresos o resultados conforme al régimen y reglas aplicables. Su cálculo cambia según el tipo de contribuyente y actividad.
IVA
El Impuesto al Valor Agregado grava actos o actividades previstos en la ley. En muchos casos el contribuyente traslada IVA a sus clientes y puede acreditar IVA que le fue trasladado, sujeto a requisitos.
No mezcles el dinero
Para control administrativo resulta útil separar desde el registro de cada operación el importe base, el IVA y otros conceptos. Esto facilita declaraciones y conciliaciones.
Checklist rápido
- Registra el subtotal separado del IVA.
- Identifica IVA cobrado e IVA pagado cuando corresponda.
- No uses una tasa de ISR de otro régimen como referencia automática.
- Conciliación mensual: ventas, cobros, CFDI e impuestos.
Qué te conviene recordar: Crea una cuenta o apartado para impuestos. No cambia tus obligaciones, pero puede ayudarte a no gastar dinero que después necesitarás para cumplirlas.
Continúa paso a paso
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Revisa siempre la versión vigente de la norma y la información oficial aplicable a tu situación.
Este contenido es educativo y general. No constituye asesoría fiscal, contable o legal personalizada.